Casi todos los padres se enfrentan a esto: los cólicos en su bebé. Estas pequeñas molestias son un fenómeno común en los primeros meses de la vida de tu pequeño. Aunque es una parte normal del desarrollo, puede ser bastante frustrante ver a tu bebé incómodo. Afortunadamente, hay formas de aliviar el dolor y ayudar a tu bebé a sentirse mejor.
¿Qué son los cólicos y por qué los tiene tu bebé?
Los cólicos ocurren debido a contracciones repentinas en los intestinos. Esto sucede a menudo porque el sistema digestivo de tu bebé todavía está en desarrollo. Alrededor de la segunda semana después del nacimiento, pueden aparecer los primeros cólicos, alcanzando su pico entre la sexta y la octava semana. Los cólicos generalmente disminuyen cuando tu bebé tiene entre tres y cuatro meses.
La principal causa de los cólicos es que los intestinos aún no están completamente acostumbrados a la digestión. Tanto la lactancia materna como la fórmula pueden causar cólicos, especialmente si tu bebé bebe con mucha avidez y traga aire.
¿Cómo reconocer los cólicos en tu bebé?
Los cólicos a menudo se reconocen por:
• Llanto inquieto y prolongado, generalmente después de la alimentación.
• Levantar o estirar las piernitas.
• Un abdomen duro.
• Puños cerrados y una cara roja.
Consejos para aliviar los cólicos
Aunque los cólicos son una parte natural del crecimiento, hay varias formas de apoyar a tu bebé:
- Alimentar con calma
Un momento ideal para alimentar dura entre 20 y 30 minutos sin pausas. Trata de que tu bebé beba con calma para evitar que trague aire. En el caso de la fórmula, puedes usar una tetina con una abertura más pequeña para que el flujo de leche sea más lento. Para alimentar con más calma, puedes intentar darle a tu bebé varias tomas pequeñas al día, en lugar de una gran cantidad de una sola vez. - Masajear el abdomen
Realiza movimientos suaves y circulares en el abdomen de tu bebé en sentido horario. Esto puede ayudar a mover el aire y los gases en los intestinos y proporcionar alivio. - Hacer que pedalee con las piernitas
Coloca a tu bebé de espaldas y mueve suavemente sus piernitas como si estuviera pedaleando. Esta técnica ayuda a liberar el aire atrapado en los intestinos. - Usar un portabebé o fular
Mantener a tu bebé cerca de ti en un portabebé o fular puede darle una sensación de seguridad y comodidad. Esto puede ayudar a reducir la inquietud causada por los cólicos. - Una bolsa de agua caliente o baño
Coloca suavemente una bolsa de agua caliente especial para bebés o una almohadilla térmica sobre el abdomen de tu bebé, o dale un baño calentito. El calor ayuda a relajar los músculos y aliviar el dolor. - Tomarse el tiempo
Durante la alimentación, puedes hacer pausas regulares para que tu bebé eructe. Esto evita que el aire se acumule en los intestinos.
¿Cuándo desaparecen los cólicos?
El sistema digestivo de tu bebé necesita tiempo para madurar. En general, los cólicos disminuyen a medida que tu bebé crece, con una mejora clara alrededor de los tres meses. Si los cólicos son severos o duran más de lo habitual, es recomendable pedir ayuda. Siempre puedes acudir a tu médico o a la consulta pediátrica. Ellos estarán encantados de escuchar tu historia y brindarte consejos adecuados sobre la alimentación y otras formas de ayudar a tu bebé. Juntos encontrarán la mejor solución para que tu pequeño se sienta mejor pronto.