Obstipatie Baby: Mijn baby poept niet / verstopping, wat nu?

Estreñimiento en bebés: Mi bebé no hace caca / está estreñido, ¿qué hago?

Como padre, naturalmente deseas que tu bebé se sienta bien y no experimente incomodidad. El estreñimiento, o la obstrucción, es un problema común en los bebés y puede causar heces duras, dolor o incomodidad. Aunque es normal que los bebés tengan diferentes patrones de evacuación, los padres pueden sentirse preocupados cuando las evacuaciones son difíciles o menos frecuentes. Algunos bebés solo evacúan una vez cada pocos días. Cada niño tiene su propio patrón de evacuación. Es especialmente importante que tu bebé no experimente incomodidad debido a sus evacuaciones.

¿Qué es el estreñimiento en los bebés?

El estreñimiento en los bebés significa que tu bebé tiene dificultades para evacuar. Esto puede manifestarse en:

• Heces duras y secas.

• Menos evacuaciones de lo normal (menos de tres veces a la semana con alimentación con fórmula).

• Llanto o incomodidad visible durante las evacuaciones.

• Retención de heces debido al dolor.

Aunque el estreñimiento generalmente no es grave, puede ser incómodo para tu bebé y causar intranquilidad. Es importante reconocer los signos y actuar a tiempo.

Causas posibles del estreñimiento

  1. Cambio de alimentación: Cuando se hace el cambio de alimentación o se introducen alimentos sólidos, los intestinos de tu bebé deben adaptarse. Esto puede llevar a evacuaciones más difíciles temporalmente. Esto mejorará por sí solo después de aproximadamente dos semanas.
  2. Proporción incorrecta de alimentos: En la alimentación con fórmula, una dosificación incorrecta (demasiada leche en polvo o muy poca agua) puede causar heces más duras.
  3. Ingesta insuficiente de líquidos: Si tu bebé no bebe suficiente, esto puede causar heces más secas y duras.
  4. Fases de desarrollo: En ciertas etapas de crecimiento, el sistema digestivo de tu bebé puede ser más sensible, lo que puede llevar a estreñimiento.

Consejos para aliviar el estreñimiento

Para bebés que son amamantados: 

  • Amamantar con mayor frecuencia: La leche materna contiene nutrientes que suavizan las heces. Al amamantar a tu bebé más a menudo, puedes ayudar a mejorar las evacuaciones.

Para bebés alimentados con fórmula: 

  • Dosificación correcta: Asegúrate de preparar la fórmula correctamente (30 ml de agua por cada cucharada nivelada de polvo). 
  • Agua extra: Ofrece entre 10-20 ml de agua entre las tomas o añade un 10% más de agua a la fórmula (si tu bebé vacía completamente el biberón).

Consejos generales: 

  • Movimiento y masaje abdominal: Realiza movimientos en bicicleta con las piernas de tu bebé o masajea su pancita con movimientos circulares. Esto estimula la función intestinal. • Alimentos ricos en fibra: Si tu bebé ya come alimentos sólidos, ofrece productos ricos en fibra como puré de ciruelas o peras y verduras. 
  • Suplementos y laxantes:No uses supositorios ni laxantes sin consultar primero con un médico. Esto puede hacer más daño que bien.

¿Cuándo consultar a un médico?

Aunque el estreñimiento generalmente se resuelve por sí solo, es importante consultar a un médico si: 

  • El estreñimiento dura más de cinco días. 
  • Tu bebé tiene sangre en las heces. 
  • Tu bebé tiene un dolor intenso o está extremadamente inquieto. 
  • Tu bebé muestra pérdida de peso.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Muchos padres deciden cambiar a la leche de cabra porque buscan una alternativa natural y pura a las fórmulas tradicionales de leche de vaca. La leche de cabra posee un sabor suave y cremoso por naturaleza que suele gustar mucho a los bebés. En Pure Goat Company utilizamos leche entera de cabra ecológica, complementada con lactosa ecológica, aceites vegetales, fibras GOS y las vitaminas y minerales esenciales. Aunque la lactancia materna es siempre la mejor opción, la leche de fórmula ecológica de cabra representa una alternativa segura y responsable.

No, en la mayoría de los casos la leche de cabra no es adecuada para bebés con una alergia diagnosticada a la proteína de la leche de vaca. Esto se debe a que el principal alérgeno de la leche de vaca, la proteína caseína, es idéntica en aproximadamente un 90 por ciento a la proteína de la leche de cabra. Por lo tanto, tu bebé podría sufrir reacciones alérgicas similares. Si sospechas de una alergia o tienes dudas sobre el cambio, consúltalo siempre primero con tu matrona o pediatra.

La transición de la leche de vaca a la de cabra suele ser muy sencilla gracias a su sabor agradable. No obstante, se recomienda introducir el nuevo alimento de forma gradual. Puedes empezar mezclando una pequeña cantidad de leche de cabra con su fórmula habitual e ir aumentando la proporción poco a poco. Observa atentamente la reacción y la digestión de tu bebé durante este proceso. Para recibir asesoramiento personalizado, puedes contactar con tu matrona o con nuestro servicio de atención al cliente.